Para nosotros, los Pueblos Indígenas, nuestras tierras, territorios, recursos y los seres que allí habitamos, son elementos fundamentales que permiten la continuidad histórica y la plenitud de la vida, la espiritualidad y el desarrollo social, cultural, económico, político y humano, vinculado a nuestra cosmovisión, la cual consiste en la relación profunda con la Madre Tierra.

En cada lugar, en cada casa, en cada camino hay una memoria ancestral. Es importante que entendamos que en cada camino antiguo o sunas hacia montañas o lagunas encontramos los espíritus de los abuelos ancestrales que se manifiestan en cada pagamento, en cada ceremonia, para enseñarle a la gente a convivir con el medio ambiente y restaurar la ley de origen desde la memoria del lugar.